EL VIAJE DEFINITIVO
Y yo me iré. Y se
quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi
huerto con su verde árbol,
y con su pozo
blanco.
Todas las tardes el
cielo será azul y plácido;
y tocarán, como
esta tarde están tocando,
las campanas del
campanario.
Se morirán aquellos
que me amaron;
y el pueblo se hará
nuevo cada año;
y en el rincón de
aquel mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará,
nostálgico.
Y yo me iré; y
estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo
blanco,
sin cielo azul y
plácido...
Y se quedarán los
pájaros cantando.